LA MODIFICACION DE LA CONCIENCIA DE LA HUMANIDAD ACTUAL
Por Roberto Crottogini
ANTROPOSOFIA Y MEDICINA
Roberto Crottogini fue pediatra, docente universitario de la Facultad de Medicina y de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, psicoterapeuta infantil y familiar. Tomó contacto con la Antroposofía en 1979 -llegó a ser presidente de la Asociación Argentina de Medicina Antroposófica- y desde entonces se dedica a su práctica y docencia.
El doctor Crottogini ejercitó en muchas oportunidades la experiencia de la escritura especializada para comunicar las opiniones, evaluaciones y hallazgos que acontecen en su campo de interés. Merced a esa experiencia puede volcar en un texto mayor claridad pedagógica de la que surgiría de un reportaje. Juzgo oportuno, entonces, pedirle una colaboración de su propia firma con respecto al tema ADN. Tras acceder cordialmente a la convocatoria me hace llegar las siguientes líneas al respecto:
"Hay solamente cuatro concepciones globales de la medicina: dos orientales y dos occidentales. Las dos primeras son la medicina china ( medicina meridiánica) y la medicina ayurveda que se pierden en los albores de la cultura (3.000 a 5.000 años atrás). Las otras dos provienen de Occidente y son la Homeopatía (200 años) y la Antroposofía (100 años). Cuando decimos globales significa que observan al hombre como totalidad en salud y enfermedad y no solamente su cuerpo físico.
Este es el caso de la medicina convencional, académica o de las funcione cuya imagen del hombre se reduce a una máquina (recordar El hombre Máquina de La Mettrie) casi perfecta que en el transcurso del siglo XX se ha sutilizado merced a la física subatómica, la cibernética, la ingeniería genética y la biotecnología.
Todos los adelantos de la ciencia en este último siglo han colocado al hombre al borde del caos: un intelecto superdesarrollado y una moral casi inexistente que le han hecho decir a Omar Bradley: "Comprendimos el misterio del átomo y rechazamos el sermón de la montaña, el nuestro es un mundo de gigantes nucleares y de enanos éticos".
¿Y qué es entonces la Antroposofía? La ciencia espiritual o sabiduría (Sofía) del hombre (antropos) desarrollada por el filósofo austriaco Rudolf Steiner (1861-1925) es el corolario de un gran esfuerzo metodológico, científico y gnoseológico para brindar a la humanidad un camino de acceso a un mundo causal, suprasensible o simplemente "espiritual".
Aquel viejo conflicto del alma humana entre Verdad y Fe, entre Ciencia y Religión, se desarrolla aquí cabalmente mediante una teoría del conocimiento (gnoseología) basada en Goethe que le permite al ser humano observar su propio pensar (Filosofía de la libertad, de Steiner) y alcanzar una dimensión superior de la Conciencia.
Así como al despuntar el siglo XX Sigmund Freud descubre los abismos de lo inconsciente y postula su dominio sobre un débil yo humano, la Antroposofía nos permite reconocer nuestro verdadero yo trascendente y la posibilidad de elevarse a lo supraconciente.
La Antroposofía se manifiesta en el mundo a través de distintos canales: el arte, la filosofía, la agricultura biodinámica, la pedagogía, la medicina y la cuestión social, entre otras.
En el caso de la medicina, se considera al hombre formado por una estructura ternaria: cuerpo, alma y espíritu. Todos podemos comprender el funcionamiento del cuerpo físico y constantemente observamos los vaivenes de la biología celular cuando se enfrenta al estrés, a las infecciones, a la autoagresión o al caos tumoral. También podemos comprender la influencia de la alimentación, la polución y la intoxicación medicamentosa producida por los fármacos administrados.
Todo lo inherente al cuerpo físico material es exterior a nosotros ("ocurre afuera") y lo podemos ver y estudiar objetivamente decidiendo conductas tales como la inhibición, el reemplazo, la amputación o la supresión de "ese conjunto de células y tejidos que llamamos "ser humano". Esta imagen del hombre es característica de una medicina convencional, tecnológica y superespecializada en órganos, aparatos y sistemas pero muy lejos de la esencia de dicho ser humano.
Ahora bien, es mucho más difícil entender lo que no es evidente a los sentidos, como es el concepto de alma. Lo que llamamos alma en la Antroposofía es algo mucho más amplio que el concepto de mente o psiquis. Es en realidad nuestro inmenso mundo interior, un espacio misterioso, secreto, íntimo, donde se juegan permanentemente nuestras verdades más profundas, nuestros valores y nuestras miserias (que incluyen la "sombra jungiana"). Es el ámbito del eterno presente.
Se torna ahora más sencillo comprender la profunda incidencia que las sensaciones y sentimientos que viven en el alma humana puedan tener en el ámbito de la biología (cuerpo físico).
Así no sería nada descabellado afirmar que el `miedo enferma' o la `esperanza cura'.
También sería muy claro comprender cómo ciertos patrones culturales (creencias, preconceptos o paradigmas) arraigados en el alma humana pueden precipitar fenómenos biológicos tales como el nacimiento de un nuevo ser, la evolución de una enfermedad o el tiempo de sobrevida.
Y ahora tratemos de entender qué es el espíritu. He aquí la esencia de lo humano..., la individualidad, lo irrepetible e inédito... el yo. Es aquello que se manifiesta interpenetrando el Alma y el Cuerpo. Se expresa en el cuerpo físico desde sus primeros balbuceos logrando la postura erecta, el hablar y el pensar.
Es el instrumento de nuestra voluntad. Es el responsable de nuestra identidad biológica (impresión digital, tono de voz, sistema inmunológico, etc.) Es lo que nos confiere la posibilidad de pensar, entendiendo por ello: la observación, el discernimiento, la reflexión, el cambio de punto de vista, la escucha del discurso ajeno, la discriminación del fenómeno percibido y la emisión de un juicio.
Es el instrumento que nos ayuda a encontrar el verdadero sentido de la vida.
EL SENTIDO DE LA VIDA
Si ahora imagino cualquier fenómeno biológico en la profundidad de un océano anímico espiritual; como es el ser humano, ¿sería capaz de aventurar un pronóstico de enfermedad de su cuerpo físico, me animaría a hablar de `enfermos terminales', por ejemplo?
¿Sería realmente lo más importante lo que ocurriera con ese cuerpo físico atisbando lo que significa la conciencia del ser que lo habita?
Estas consideraciones nos pueden guiar hacia esta concepción del hombre llamada medicina de orientación antroposófica, que cuenta además con medicamentos naturales extraídos de los tres Reinos y dinamizados prolijamente, un estudio profundo de la biografía humana, una terapia artística que incluye el movimiento (euritmia) una alimentación individualizada y un restablecimiento de los valores como sustento para enfrentar un desequilibrio biológico llamado enfermedad.
En cuanto a la polémica sobre el ADN, esta concepción que he presentado se apoya en una teoría del conocimiento (gnoseología) basada en las investigaciones de Goethe, a partir de lo cual tenemos las herramientas necesarias para considerar cualquier tema, desde lo eminentemente científico natural, hasta los mundos suprasensibles, esto es, más allá de los sentidos.
Este es el caso de las observaciones de la "especialista en Psicoespiritualidad" María Dolores Paoli y la información brindada por el genetista Carlos Rocco (textos sobre los que se me consulta en la presente investigación). Esta polarización de opiniones es habitual entre un astrólogo y un astrónomo, entre un matemático y un cabalista o entre un científico natural y un psicoespiritualista.
La autocalificación de "especialista en Psicoespiritualidad" es de por sí irritante para un cientificista ortodoxo, quien va a criticar rigurosamente cada párrafo leído, buscando demostrar lo que "no es científico", antes que imaginar lo aún no demostrado como posible.
Hay una raza de científicos actuales de la talla de Fritjof Capra, David Bohm o Rupert Sheldrake e incluso la de aquellos como Albert Einstein, E. Schrödinger o Max Planck que marcaron rumbos a la humanidad, derrumbando estructuras y paradigmas, sin compasión por los ortodoxos de su época...
"Una verdad científica no triunfa porque se logre convencer a sus opositores para que vean las cosas con claridad, sino porque los opositores acaban por morir y surge una nueva generación que se familiariza con la nueva verdad", afirmó Max Planck.
Esto no quiere decir que corresponda insertar cualquier información semisensacionalista en un marco seudo-científico para justificar la presencia entre nosotros de una super raza de "niños índigo" que no habíamos imaginado jamás, manejando a su gusto los destinos del planeta.
Un buen ejercicio epistemológico nos exigiría establecer un código amplio de comunicación entre distintas disciplinas, respetando profundamente un punto de vista diferente del nuestro, con la verdadera vocación de aprender cada día algo nuevo, que surja de una labor interdisciplinaria rica en ideas y conceptos, para que nuestro pensar alcance la verdadera madurez que nos debemos a cada uno de nosotros, como integrantes de esta enorme nave llamada también: planeta Tierra.
Sería bueno recordar frecuentemente aquellas palabras de Gastón Paris:
"No hay nada que divida tanto a los hombres como la creencia absoluta de ser dueños de la verdad... y no hay nada que los aproxime tanto como la noble tarea de buscarla en común."
Sólo a esta altura me siento capaz de hablar sobre el tema propuesto, tan controvertido, como la modificación del ADN en una nueva generación de seres. Creo que dicha transformación no es lo más importante, desde una concepción antroposófica que pueda llegar a percibir la espiritualidad humana a través de sus manifestaciones en el plano físico, sino la modificación de la conciencia en sí de una nueva camada de niños que en vez de `niños índigo' podríamos llamar `niños estelares' priorizando lo espiritual por sobre lo terrenal.
También pienso que la importancia atribuida a los genes en estos últimos años, tiene mucho más que ver con una decadencia de la visión espiritual del hombre y una necesidad primaria de reemplazar aquella devoción por lo absoluto por una `deificación' (transformación en Dios) de la ingeniería genética y la biotecnología.
¿Qué me dice a mí el sentido común desde una perspectiva antroposófica?
1- No es precisamente la modificación del ADN lo que va a generar nuevos seres sino que los nuevos seres que lleguen, si lo necesitan para su tarea, serán los que modifiquen convenientemente su ADN.
2- Es mucho más importante que esta comprobación científica respecto al ADN, la transformación de la conciencia planetaria de los seres que habitualmente nacemos y morimos en esta Tierra.
LA NUEVA GENERACION
3- Yo he atendido a muchos seres de esta nueva generación llamados `niños estelares' y también
también han tenido esta experiencia muchos maestros Waldorf (pedagogía antroposófica).
4- Personalmente he guiado a Flavio Cabobianco (autor del libro Vengo del sol) y a sus padres, para ayudarlo a adaptarse a la densidad planetaria.
5- Con lo expuesto quiero desalentar esperanzas de un reconocimiento científico convencional de este fenómeno: no es imprescindible dicho cambio genético para aceptar la presencia de nuevos seres, es mucho más importante abrir nuestro corazón a la dinámica de lo vivo, a seguir firmes los dictados del amor universal y ser capaces de escuchar en la caída del pétalo de una rosa la música de las esferas."